Cómo trabajamos

Detrás de esta web no hay un veterinario ni un abogado. Lo que da valor a las guías es el método: de dónde sale cada dato, cuándo se comprobó y qué límites tiene. Esta página lo explica para que sepas qué puedes esperar de cada artículo y qué no.

1. De dónde sale la información

Las fuentes se usan en este orden:

  1. Normas y organismos oficiales. El Boletín Oficial del Estado, los portales de las comunidades autónomas (por ejemplo, el registro de explotaciones avícolas de autoconsumo), el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para sanidad animal, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria para bienestar y la Agencia Española de Protección de Datos para lo que afecta a esta web.
  2. Documentación técnica y universitaria sobre manejo, alimentación y comportamiento. Buena parte procede de fuera de España: se usa para entender cómo cuidar a las aves, nunca para la normativa, los precios ni los depredadores de aquí.
  3. Fichas técnicas de los fabricantes para el material: medidas, capacidad, materiales y precios con fecha.
  4. Lo que publican tiendas, criadores y otras webs. Sirve para saber qué se dice y qué se vende, no como fuente de un dato.

Cada artículo lista sus fuentes al final, con enlace. Si una afirmación no tiene fuente, se quita o se presenta como ejemplo.

2. Qué significan las etiquetas

En los artículos de normativa y de salud verás una marca junto a las afirmaciones importantes:

  • Comprobado: el dato está en una fuente oficial o técnica citada, con enlace y fecha de comprobación.
  • Observado: procede de una muestra de lo que se publica o se vende, sin una comprobación exhaustiva.
  • Hipótesis: es una expectativa razonable que todavía necesita datos para confirmarse.
  • Escenario: es un cálculo con supuestos explicados (por ejemplo, cuánto cuesta un huevo si el gallinero dura cinco años). Cambia los supuestos y cambia el resultado.

En el resto de artículos esa clasificación se mantiene por dentro, en la revisión, y se refleja en el texto: «según la ficha del fabricante», «es un ejemplo», «depende de tu ayuntamiento».

3. Fechas: cuándo se comprobó cada cosa

Los artículos de normativa y de salud llevan una línea con el mes y el año en que se revisaron la normativa y los datos. Además:

  • Los enlaces a trámites y normas se revisan cada tres meses.
  • Si se publica una medida sanitaria (por ejemplo, sobre la gripe aviar), los artículos afectados se revisan de inmediato.
  • Los precios y la disponibilidad del material llevan fecha, y las comparativas no se actualizan sin volver a comprobarlos.
  • La fecha visible no se cambia si el contenido no se ha comprobado de verdad.

4. Lo que no hacemos

  • No diagnosticamos ni recetamos. Los artículos de salud explican qué observar, qué anotar y cuándo consultar al veterinario. No dan dosis, tratamientos ni plazos de espera universales.
  • No damos una cifra única para toda España. Distancias al vecino, multas, permisos o número de aves sin licencia dependen del municipio y de la comunidad autónoma. Explicamos qué preguntar y dónde.
  • No probamos productos ni fingimos haberlo hecho. Las comparativas de gallineros, comederos o pienso se hacen con fichas técnicas y medidas documentadas, y cada una dice cómo se ha hecho.
  • No inventamos autores, veterinarios ni testimonios. Si algún día un profesional revisa un artículo, se indicará con su permiso y con el alcance exacto de su revisión.
  • No usamos imágenes como prueba. Las ilustraciones acompañan al texto; no demuestran una prueba de producto ni el estado de un animal.
  • No prometemos ahorro. Las cifras de coste y producción son escenarios con sus supuestos a la vista.

5. Las herramientas de la web

El comprobador «¿Puedo tener gallinas?» y las calculadoras funcionan en tu navegador. Explican qué datos piden, qué supuestos usan y qué límites tienen, y no guardan ni envían lo que escribes. Su resultado es una orientación para preparar tu consulta o tu presupuesto, no una autorización ni una garantía de producción.

6. Cómo se escriben y revisan los textos

Los borradores se redactan con ayuda de herramientas de inteligencia artificial y cada artículo se revisa después a mano, fuente por fuente, antes de publicarse.

Cada artículo pasa por el mismo recorrido: qué pregunta responde, qué fuentes lo sostienen, qué afirmaciones se pueden comprobar, redacción, revisión de citas y contradicciones, y publicación. Lo que no se puede comprobar se elimina o se marca como ejemplo o hipótesis.

7. El dinero

Gallinas en Casa no tiene enlaces de afiliación ni anuncios por ahora. Si en el futuro muestra publicidad (por ejemplo, de Google AdSense), se dirá en el Aviso legal y en las políticas de privacidad y cookies, y se pedirá consentimiento con botones de aceptar y rechazar al mismo nivel. Ninguna fuente de ingresos cambia lo que se recomienda: una guía que te evita una compra innecesaria ha cumplido su función.

8. Si ves un error

Escríbeme a hola@gallinasencasa.es o desde la página de contacto. Las correcciones son la parte más valiosa de esta web.

Scroll al inicio